martes, septiembre 05, 2006

Errores que no se pueden volver a cometer.


Buscando antecedentes respecto al tema de los mapas argentinos y la respuesta proporcionada por nuestras autoridades gobernantes, súbita fue mi reacción al ingresar a la página de www.emol.com y encontrar en reportajes, un caso histórico para nuestro país. Era el reportaje titulado “A diez años de una pérdida total” LAGUNA DEL DESIERTO.

Se me vino a la mente maravilloso paraje de 530 kilómetros cuadrados, que alguna vez sobrevolé en avión durante el trayecto hacia Punta Arenas y que en esos instantes todavía era tierra soberana chilena.

Ahí recordé a su vez, la célebre y heroica historia del teniente Merino, quien fuera asesinado al momento de defender nuestra soberanía nacional por gendarmes argentinos, cuando invadieron el sector en el año 1965. En su momento, producto de aquella violación, 2 carabineros más también resultaron heridos.

Hoy ese territorio ya no nos pertenece producto de una mala gestión y estrategia del gobierno de ese entonces. Catalogados por algunos como “entreguista”. (si necesitan más antecedentes, revisar el reportaje del Mercurio)

Tan mala fue la estrategia empleada por el gobierno de Patricio Aylwin que ni siquiera el chileno que nos representaba en el tribunal arbitral, votó por nuestra postura.

El triste resultado enlutó y sacudió a miles de chilenos que queremos este país, llegó a nuestros oídos el día 13 de octubre de 1995, ratificando el fallo que había sido entregado el año anterior y que otorgaba total soberanía de la zona a Argentina.

Una vez sentenciados, tristemente y avergonzados, asumimos la derrota inapelable, como una nación que respeta con profunda tradición histórica, los acuerdos y los fallos arbitrales de una forma no beligerante.

Volviendo a la actualidad, Chile nuevamente ve amenazada su soberanía y nuevamente debe enfrentar políticas expansionistas e irresponsables de sus vecinos, dignas de épocas y de siglos pasados.

Casos como el de los mapas argentinos adjudicándose la zona de Campos de Hielo, no respetando un protocolo de acuerdo y el hecho de ofrecer viajes turísticos a la zona como si ya fuese soberana de ellos, más el intento de Perú por modificar la línea divisoria marítima, hacen que Chile deba mirar el futuro bajo otro prisma, velando netamente por sus intereses patrios.

Como nación debemos mantener observación permanente sobre ellos, la historia así lo demuestra, - territorialmente todavía estamos insertos en un barrio residencial subdesarrollado -, producto de su retraso en política internacional, sobretodo a la hora de hablar de integración de las naciones.

Muchas veces llegamos a creer que malentienden el concepto de integración, del que tanto se discursea y vocifera a nivel Latinoamericano, y del cual Chile, con hechos, ha dado claras muestras de comprensión a nivel mundial.

En la actualidad, muchos de los Presidentes de países vecinos o su gente lo comprenden aún, desde un punto de vista arcaico, como una forma de adquirir nuevos territorios, de influenciar en las políticas internas de cada nación o simplemente trasladando sus problemas internos producto de sus malas gestiones a los países que los rodean. Causando conflictos que muchas veces llevan al desencuentro entre las Naciones.